Tuesday, October 08, 2013

 

El Cristo de Velázquez. / Miguel de Unamuno.


EL MAR 

El mar, trémulo espejo de los ojos del Señor,
primer cuna de la vida;
el mar, desnudo y siempre jadeante
-sobre su frente azul, sin surco humano,
reciente aún de Dios el primer beso-,
tañendo en blancas lenguas en los bordes
con que el Carmelo Palestina alfombra,
brizó tu último sueño con su cántico
-pregunta eterna sin respuesta-
el mismo con que primero a Adán, cuando soñara
su carne heñida en flor al despertarse
le sonreía la mujer desnuda.
Plañia el mar tu muerte plañidero,
desgranando sus olas sollozante,
mientras tu pecho, de piedad océano,
quedo cual tierra se quedó.
Pedía tu cruz, en que poder llevar al hombre
allende nuestras dos columnas de Hércules,
adonde desde el cielo le esperaba
la Cruz del Sur, y de tu Madre al cuello
con el collar de perlas de tu sangre
ciñéndola en redondo colocarla.
"Por qué?", rugía el mar; hasta que viendo
a tu Padre poner sobre los cielos
-su cabeza-la cruz y en ella al hombre,
razón de lo creado, fué aplacándose,
cual del pastor que le acaricia y nutre
bajo la mano próvida el mastín.


Comments: Post a Comment

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?